Distancia II

Para Asier
Tu piel, al tocarla, arde

a veces
a veces imagino
tus yemas dibujando sonrisas en mi ombligo;
te imagino con los labios
pegados a mis omóplatos
y añoro tu nariz helada
y tus orejas donde nunca cabe más rubor
te imagino tanto
que casi te haces tangible
pero

a veces recuerdo
cómo apartas la mirada
cuando te digo que el otoño y tú
sois igual de bellos;
te recuerdo frente a mí
anhelando acercarte tanto
como para desordenar mis latidos
y haciéndolo
y te recuerdo tanto
que casi te haces tangible
pero

pero estás tan lejos
y cuando lo recuerdo e imagino la distancia
desapareces de mi piel
y a veces
a veces olvido cómo es tocarte
me
hielo.


Comentarios

  1. Casi,casi,casi...y no. Me encanta este poema, aunque me agote imaginar e imaginar. Y helarme. Gracias.

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